LA COLUMNA DE LA SEMANA… No pienso, luego…

Siempre he dicho, repetido y vuelto a decir que la mensa mayoría sabemos más del funcionamiento de los carros, que del funcionamiento de nuestros cuerpos, de nuestro organismo… y eso aunque no tengamos carro, y cuerpo hemos tenido desde que dejamos de ser ángeles. Se sorprendieron algunos y hasta me juzgaron de exagerativo porque dije que “calculan” que el cuerpo humanos tiene o es el agrupamiento de 80 a cien billones de células, y más se sorprendieron al leer que también traemos en el cuerpo más billones de bacterias y otros “bichos” parásitos que viven y reinan en nuestro cuerpo. Sólo un doctor amigo me alabó diciendo que había sido una buena lección de biología. (Lo que no sabía mi amigo es que yo quería dar una lección de matemáticas). De seguro muchos se sorprenderán también al saber que la mayoría de nuestros órganos aparatos y sistemas corpóreos funcionan sin pedirnos permiso, es decir: “funcionan en automático”, o solo ellos saben lo que están haciendo. Y qué bueno, porque si tuviéramos que ser conscientes de cada respiración o palpitación, por ejemplo, de seguro que muchos quedarían muertos con el celular en la mano, porque se les olvidaría respirar o pompear sangre al cerebro y el texto que estabas mandando quedaría a medias… Afortunadamente los riñones, el hígado, los pulmones, el corazón y demás órganos y aparatos del cuerpo nuestro saben lo que tienen que hacer y allí están al pie del cañón, llueva o truene a dale y dale, pero si afortunadamente esos órganos trabajan por su cuenta y en automático, desafortunadamente hay uno que no funciona en automático todo el tiempo, es el rebelde cerebro que requiere de rienda, que requiere de espuelas para realizar su función. Todos los órganos del cuerpo son importantes, pero el cerebro es el más importante. Casi siempre cuando decimos: “Yo soy” no nos referimos al conjunto, al bulto, sino que casi siempre nos referimos al ser pensante, por eso el gran Descartes, buscando una base sólida para fundar su pensamiento filosófico empezó por decir. “Pienso, luego existo”. ¡Aí te hablan, compadre! A ver si vas empezando a pensar, porque si no estás pensando no estás existiendo. A poco no te ha tocado preguntarle a alguien “Qué estás pensando” y en la mayoría de los casos la respuesta es “Nada, no estaba pensando nada”. Claro que la respuesta puede significar también: “nada que te importe, Güey”, pero es más posible que sea una respuesta sincera, porque la mayoría pasamos el día pensando “nada”. ¡Qué desperdicio!, o como diría el gabacho: juata güesit!, Así como cada día se están descubriendo nuevos mundo en el espacio, nuevas galaxias, nuevas estrellas, y nuevos movimientos y aconteceres, también en el microcosmos cada día se decerebro y universo 3scubren nuevas cosas y entendemos más el mundo en que vivimos y el mundo que nos vive. Como quien dice, mirando al cielo y mirando dentro de nosotros, la ciencia te entra por arriba y por abajo… Digo esto, porque la ciencia cambia día a día y a lo mejor lo que diga aquí mañana ya sea mentira, pero de todos modos, se dice y diré que el cerebro tiene 30 billones de células, muchas de ellas llamadas “neuronas”, las más numerosas en el cerebro (unos 200 mil millones), porque ya se descubrieron otros 7 tipos de células cerebrales. Una célula nerviosa consta de un núcleo o cuerpo celular (soma), con las prolongaciones de las células nerviosas (dendritas) y los cilindros-eje (axones). El cuerpo de la célula nerviosa tiene un tamaño de aproximadamente 5 a 100 micras, mientras que las extensiones de las células nerviosas pueden tener un diámetro de alrededor de una micra. Una extensión de una célula nerviosa puede tener hasta un metro de largo y una sola célula nerviosa puede tener hasta 10,000 extensiones. Al final del axón se encuentran las placas terminales. En el punto de contacto con las células vecinas se forma la sinapsis. Por esta sinapsis las células nerviosas están unidas no solamente entre sí, sino también se unen a terminaciones musculares a distintos niveles. Nomás para que entiendas mejor, cada “neurona” es como una computadora en miniatura, pero mucho más fregona que cualquier computadora conocida hoy día… tienen unos 1002000,000’000,000 de conexiones entre ellas con idéntica capacidad en “bits”… esto es mucho más que el número de estrellas que se estima haya en la Vía Láctea, y equivale en la computadora a unos 20 millones de libros de 500 páginas cada uno, o sea la suma de todos los textos contenidos actualmente en todas las bibliotecas de la tierra….¡Eso tienes tú y eso tengo yo y eso tenemos todos los humanos! y lo único que se me viene a la mente ahora es. ¡¿Y con todo ese chin-go de potencial estoy batallando para hacer un pin-to artículo digno de El Aviso, y algo digno de mis lectores?!! Pero mi cerebro me tranquiliza: “Tate sosiego, licenciadillo, que tus lectores tienen mejor equipo computocerebral y sabrán sacar miel de esa bola de cera que les lanzaste…”.. ‘So espero, salud y saludos….   EL PILÓN.-  (La humorada de la semana) Un hombre, cincuentón se compró un BMW convertible y salió a probarlo en la carretera. Iba a toda velocidad, cuando de pronto vio las luces una patrulla que lo perseguía. Como le llevaba ventaja y el BMW era nuevo y potente, casi por instinto le sumió el acelerador. Pero inmediatamente, se dio cuenta del lío en el que se estaba metiendo, y paró a un lado de la autopista. El policía se acerca, no dice nada, admira el carro, toma la licencia de manejar y el papel del seguro. Mira muy despacio los papeles, da una vuelta completa alrededor del coche y dice finalmente: ̶ Nomás porque me gusta tu carro y porque hoy fue un día muy pesado para mí, es viernes y estoy a punto de terminar mi turno de patrulla y no tengo ganas de ir a la oficina y hacer papeleo, así que, si me das una buena excusa por tu exceso de velocidad o una excusa que no haya oído nunca, te dejo ir de aquí ahora mismo….. El hombre vio al policía, como dudando, pensó unos segundos y responde: ̶ Mire, oficial, si compré este carro fue porque la semana pasada mi esposa se fugó de casa con un policía y la mera verdad, pues cuando vi que usted me perseguía pensé: Ahí viene el policía que se llevó a mi mujer y va a querer devolvérmela! Por eso le pisé al acelerador, pero, ya ve, me arrepentí… ̶ Que tengas buen fin de semana -dijo el policía y se fue sonriendo……

Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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