LA COLUMNA DEL LIC. VIDRIERA… Señales de otros tiempos….

De niño, (hace chorrocientos años), había un camioncito verde que pasaban por mi rancho en la mañana rumbo a Arandas, de donde regresaba por la tarde, ya no verde, sino de color marrón por la tierra roja arandeña, pero se veía alegre el camioncito, porque traía encargos para los rancheros que por la mañana, a todo lo largo del camino habían parado al chofer para hacerle un encargo: “Me traes un tornillo, Benigno”. El chofer ya sabía que un tornillo era la clave para una botella de litro de tequila sin que los pasajeros se dieran cuenta. La marca no importaba mucho, todos los tequilas de Arandas eran buenos (y muchos siguen siendo… con la misma marca).
Por supuesto que a los niños de rancho nos encantaba pasear en camión, aunque eran más los saltos y las sacudidas que la paseada, causa que terminara uno mareado con el viaje y a veces hasta vomitando, pero ni modo, era el pago por experimentar los avances de la era moderna de aquellos tiempos… Una cosa que recuerdo de aquellos camiones de hace más de 60 años, son los letreros que veía al frente junto al chofer, uno decía ¡No distraiga al operador! y otro ¿Olvida usted algo? Por alguna razón tengo bien grabada la imagen de esos letreros, con buena caligrafía, letras rojas en fondo amarillento del interior del camión y el último signo de pregunta más grande…. Eran otros tiempos…
Otro letrero de aquellos tiempos que tengo muy presente era uno que sólo se veía en los caminos más grandes, como cuando de chiripa me llevaba mi papá a San Pancho (San Fco. del Rincón el de las poquianchis), o a León. (Guadalajara estaba muy lejos en esos tiempos). En esos camino era donde veía otro letrero que aparecía de cuando en cuando a un lado del camino: “Ponga a tiempo sus señales”.
No sabía manejar, yo no aprendí de niño, aprendí de grande, pero suponía que esos letreros eran importantes.
Recuerdo que a principio de los 70s fue un hermano norteño y llevó una “guayina”, como les decían a las “estacion-uagons” que ya ni se ven, no porque se hayan vuelto invisibles, sino porque ya no se producen, mucho, por lo menos. … y un día que había carreras de caballos fuimos en la guayina al carril que entonces estaba retirado, por allá entre los potreros; ahora ya se arrimó allí nomás a la orilla del pueblo.
Pues allí cerca del carril, a medio potrero, cuando buscaba donde estacionar la guayina bajo algún huizache, noté que mi hermano ponía sus direccionales, y le pregunté para qué hacia eso y me explicó que era para que los que vinieran detrás supieran de algún cambio de dirección que fuera a hacer. Yo volteé a todo lados y ni vacas se veían cercas en el potrero. Mi hermano no esperó a que le preguntara. Me dijo que poner las señales era algo que se debía hacer siempre, por hábito, porque si lo hacía uno nomás cuando creyera que se necesitaba, podría haber veces en que no lo hiciera uno y sí se necesitara en realidad. Y me explicó con ejemplos y experiencias la importancia de indicar a tiempo a los que vengan detrás de ti lo que vas a hacer para que ellos tomen sus medidas y precauciones. De manera que desde antes de aprender a manejar aprendí la importancia de poner a tiempo las señales.
Aunque esos letreros que recomendaban “ponga a tiempo sus señales”, ya eran viejos cuando yo los empecé a ver en mi infancia (hace mucho más de medio siglo) es curioso que sigan sin atenderse ni entenderse, porque la gente no sabe, no quiere, y a veces no puede, poner sus señales…. Y no sé a ti, pero a mí la mera verdad que es una de las cosas que más coraje me da, de la gente que mal maneja. No me digas que no te da coraje cuando estás atrás de otro carro esperando que cambie la luz para seguir de frente y en cuanto cambia la luz el tarugo delante de ti pone sus señales de que va a dar vuelta a la izquierda y allí estás tú atorado, porque ni puedes seguir ni puedes cambiar de carril y para colmo de males es tan tímido que no da vuelta cuando tiene oportunidad sino que se espera hasta que la luz ya volvió a estar roja… madres úlceras y retortijones… es lo que nos causa esa gente… !cómo tener calma? ¿cómo no estresarse uno, con tanto pendejo que no señala lo que va a hacer, y a tiempo…!… Luego andan preguntando que por qué se emborracha uno…
¿Falta de cortesía…? ¡No vaya siendo! Esa gente no sabe de precauciones menos de cortesía, pueque ni conozcan la palabra. ¿Sentido común? Debería de ser, pero tampoco…
Entiende, zonzo, te estoy diciendo que las señales de tráfico son más viejas y más sabias que tú, hazles caso, te evitas problemas tú y se los evitas a los demás… Y ya no le sigo porque ahora sí ando bien enca…, se me hace que llegando al cantón me voy a echar “un tornillo”… o de perdis un “caballito”, porque me hizo encabritar un tarugo que no puso sus señales y ya le andaba pegando, y todavía se hizo el ofendido cuando le reclamé y se fue mentando madres y pitando… Y con otra, que de aquí a año nuevo va a andar más atolondrada la gente, de por sí que los celulares ya crearon una masa de atolondrados, ahora con el tráfico de fiestas… ¡a chocar como chicatanas…! Salud y saludos y Recuerde: PONGA A TIEMPO SUS SEÑALES, y respete las señales. No sea maje ni majadero, mejor maneje bien, cual debe ser. Salud y saludos

Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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