TROZOS DE HISTORIA… San Jacinto, 21 de abril 1836 (Hace 180 años)

CUANDO MÉXICO PERDIÓ TEJAS

“No le muevas al atole porque salen los asientos”. Eso ha de haber pensado mi editor cuando le puso peros a este escrito y por eso no aparecerá en la revista. No es la primera vez que no salimos de acuerdo, cual debe ser entre editor y escritor… pero como ya iba a medio camino en la “mala” traducción, y como me pareció interesante por ser testimonio un tanto imparcial y de esos días, aquí lo  comparto con ustedes, sin más comentarios.

Son unas cartas que fueron publicadas en el diario de comercio de Nueva York, el 9 de junio de 1836. Explican por qué el ejército mexicano tuvo un gran número de muertos en la batalla de San Jacinto. Las cartas fueron publicadas después por La Sociedad de Historia de California. Y de allí entresaqué estos datos. El nombre del autor de las cartas es desconocido.
Galveston Island, 6 de mayo de 1836.

Los detalles de la batalla con Santa Ana probablemente ya le habrán llegado. Sin embargo, la presencia de Santa Ana y sus oficiales aquí me ha puesto en posesión de datos que no son generalmente conocidos …. Santa Ana había incendiado el poblado de New Washington, cuando le llegaron las noticias el 20 de abril de la aparición de las tropas Texanas. Eso lo tomó completamente por sorpresa, pues como él encontró todas las grasan jacinto5njas abandonadas y no se veía nada del general Houston, llegó a la conclusión que todos los habitantes habían abandonado el país. Sólo una escaramuza ocurrió el día 20 con un destacamento de exploración. Houston mantuvo el cuerpo del ejército en el bosque en una colina donde no se veía. Al día siguiente, 21 de abril, Santa Ana estaba durmiendo tranquilamente su siesta, cuando fue despertado por su ayudante con la noticia de que nos acercábamos, Santa Anna juró que era una estúpida mentira. El General Cos, que había llegado a marchas forzadas con un refuerzo, una hora o dos antes, también estaba durmiendo su siesta. Algunos de los hombres estaban durmiendo, algunos cocinando, otros lavado, el caso es que el campo no presentaba ambiente de preparación para batalla, cuando nos abalanzamos nosotros, aproximadamente a las 4:00 P. M. de 21.
Nuestras tropas marcharon hasta frente al enemigo en la pradera abierta, sin disparar hasta estar a unas 80 yardas. El enemigo tenía apostado la artillería detrás de empalizadas en el bosque a una distancia de cerca de 400 yardas. Nuestra artillería abrió fuego a 210 yardas. Cuando sonó la carga nos precipitamos sobre ellos; el grito de “Alamo y La bahía” resonó por las líneas. De su artillería, una sola pieza fue cargada y preparada y alcanzó a disparar. La batalla duró 19 minutos y luego comenzó la derrota y la matanza. Los pobres mexicanos levantaban las manos, se santiguaban y gritaban “yo no estuve en el Alamo”, pero nada podía salvarlos, la sangre de nuestros compatriotas estaba muy fresca en la memoria de nuestro pueblo para ser olvidada y dejar que los mexicanos escaparan…. El enemigo fue perseguido en retirada hasta que muchos se vieron obligados a entrar a las aguas del río que sirve de límite allí. Nadaban asomando solo la cabeza y a la cabeza les disparaban nuestros tiradores. Santa Ana y Almonte en la huida se metieron con sus caballos en un atolladero, fueron lanzados y casi sofocado antes de que salir. Ambos continuaron su huida a pie. Santa Ana fue equipado con un caballo fresco y escapó diez millas más y fue tomado preso al día siguiente disfrazado. Almonte, encontrando todo perdido… se colocó a la cabeza de tres o cuatrocientos hombres, formados en una columna de cuatro u ocho en fondo y bajo las armas, levantó la bandera blanca y se rindió a un pequeño cuerpo de nuestras tropas que se encontraban en búsqueda. Todos fueron llevados al campamento. Santa Ana no fue reconocido hasta que se presentó al general Houston, que lo saludo diciendo “el hombre que ganó el nombre del Napoleón del sur no nació para un destino común”.
De esa manera, Santa Ana con todo su ejército o fueron tomado prisioneros o muertos. Lograría escapar un capitán de caballería, y se supone que otros 10 hombres. Nunca hubo una derrota tan completa… nuestras bajas fueron tres muertos en el campo, cinco muertos por las heridas y 15 más heridos, en total veinte-tres muertos y heridos. Los muertos mexicanos se esparcían a lo largo de diez millas y deben haber ascendido a por lo menos 600; y al menos otros tantos presos. Almonte dice que había 1200 soldados mexicanos en el combate. Nosotros atacamos con menos de 600 hombres. Todos los bienes del campo de Santa cayó en nuestras manos, incluyendo algunos $8.000 o $10,000 en especie. Se suponía que había $50,000 en efectivo, la parte de oro pronto desapareció. Las tropas tejanas hicieron su agosto.
Galveston Island, 8 de mayo de 1836. Tenemos todos los mexicanos presos aquí, desde el presidente, Santa Ana; Generales Cos y Almonte y un número de generales, coroneles, etc….. Estos presos, como esperaba, todos llegaron en el primer barco de vapor después de que salí de campamento y que llegó ayer por la tarde. Santa Ana, Almonte y sus secretarios han sido colocados a bordo de una goleta armada en el puerto.
Todos los soldados mexicanos presos están trabajando aquí en las fortificaciones. Son extremadamente serviciales y expresan gran gratitud porque se les perdonara la vida y que sean bien tratados….
Galveston Island, 10 de mayo de 1836. En este momento me he despedido de Santa Ana y Almonte, que el gabinete tomó con ellos a Velasco, que durante un tiempo será la sede del gobierno. Ambos, Almonte y Santa Anna temen mucho por su seguridad personal, aunque no me cabe duda que se les perdonará la vida. ….Santa Anna me dio un abrazo de la manera afectuosa con que se despiden los mexicanos. A pesar de sus crueldades, no pude evitar sentir lástima por el Presidente de México, mientras lo acompañé a lo largo de la embarcación a donde subió con los ojos llenos de lágrimas. El barco de vapor estaba lleno a rebosar, Se tocaba la música de Yankee Doodle, había sonrisas entre los espectadores alrededor, incluso entre las clases más bajas que habían perdido todo.
Galveston Island, 12 de mayo de 1836. Los campesinos están regresando a sus granjas…. y algunos lograrán la mitad de los cultivos y algunos todo el cultivo. …..Algodón y maíz están creciendo bien y han permanecido inalterados en la mayoría de los casos…..

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