TROZOS DE HISTORIA…. Expedición de Portolá a la Alta California (2a. Parte)

La semana pasada vimos cómo se organizó la primera expedición para colonizar la Alta California….

Una vez que los expedicionarios, unos que habían salido de San Blas en 2 barcos barco el 11 de enero y otros que salieron de Baja California a pie en marzo, se reunieron en la bahía de San Diego a fines de junio, antes de empezar la exploración del norte, celebraron una Misa de acción de gracias, en la que participaron alrededor de 125 personas que quedaban de las más de 200 que habían empezado la expedición. El gobernador de Portolá y el capitán Vila determinaron despachar el San Antonio a San Blas para traer suministros, pero primero los marineros repararían ambos buques; mientras que una expedición encabezada por el gobernador saldría por tierra al norte, a Monterrey, que era el destino de la expedición.
El San Antonio navegó al sur el 9 de julio 1770, y el grupo del gobernador de Portolá comenzó en su viaje al norte, el 14 de julio. Había alrededor de sesenta hombres en el grupo, incluyendo además del gobernador, el capitán Rivera y Moncada, y el teniente Pedro Fages, los frailes Crespi y Gómez, el ingeniero Costanso, etc. Esta expedición llegó hasta la bahía de San Francisco, pero no pudo reconocer la bahía de Monterrey, de acuerdo a los datos que llevaban. Y es que la descripción de la bahía de Monterrey era como la vieron desde el mar los navegantes de Sebastián Vizcaíno en 1602, de manera que Portolá y su grupo regresaron a San Diego, el 24 de enero de 1770.
Aunque no lograron llegar a la bahía de Monterrey, fue en ese viaje donde descubrieron y pusieron nombre a muchos lugares hoy bien conocidos de California… Al encontrar un pasaje al norte lo nombraron La Habra; al poner un puente para cruzar el río San Gabriel le llamaron La Puente, al siguiente rió que encontraron lo llamaron de Nuestra Señora de Los Ángeles… y así fueron nombrando los lugares que iban descubriendo, desde San Diego hasta la bahía de Monterrey.
De cualquier manera, el gobernador de Portolá, desalentado por las muchas penurias y severas enfermedades de los colonos, se inclinaba por abandonar San Diego.
Pero la llegada en marzo del barco San Antonio con abundantes provisiones que aliviaron las necesidades apremiantes de los expedicionarios, las cosas se vieron con más optimismo y determinación. Además, nuevas órdenes procedían del virrey y de de Galvez para continuar la ocupación y asentamiento en el territorio. Por consiguiente el gobernador en abril envió el San Antonio hacia el norte, y emprendió de nuevo el viaje él mismo, con una partida de veinticinco o treinta hombres, entre ellos Fages y Fray Crespi, para intentar de nuevo la búsqueda de Monterrey, que encontraron en mayo de 1770. El San Antonio, con el padre superior Junípero Serra, el ingeniero Costanso, el Dr. Prat, etc., llegó unos días más tarde
El 3 de junio de 1770, el gobernador de Portolá, después de que los sacerdotes celebraron Misa, tomó posesión formal en nombre del rey de España. Una cruz de piedra cerca del borde de las aguas de la bahía, en la que se inscribió: 3 de junio de 1770, se supone que marcó el lugar donde el padre Junípero Serra celebró la Misa hace casi 250 años, que también se supone que es el lugar idéntico donde los frailes franciscanos que acompañaron la expedición de exploración de Vizcaíno en 1602 celebraron la Misa — hace más de 4 siglos. Habiendo tomado formalmente posesión del país, se estableció un puesto militar o Presidio, y la Misión de San Carlos Borromeo con el padre Serra a cargo como Ministro, y el Padre Crespi como ministro asociado; el gobernador de Portolá confrió el gobierno de los nuevos establecimientos en Monterrey y San Diego a capitán Pedro Fages en cumplimiento de órdenes anteriores de de Gálvez, y luego se embarcó en el San Antonio, el 9 de julio, para San Blas, donde llegó el 1 de agosto
La noticia del establecimiento de los colonos en Monterrey llegó a la ciudad de México en agosto y causó gran regocijo. De Galvez y el Virrey de Croix recibieron Felicitaciones en nombre del rey por su exitosa extensión de los dominios españoles. El gobernador de Portolá, que había sido capitán de dragones en el ejército español, y que fue el primer gobernante de baja, fue también el primer gobernador de la recién colonizada alta California, tuvo un buen récord como un fiel oficial, honesto, capaz y justo. Nueve años después de salir de California, fue gobernador de Puebla, después de lo cual no se sabe nada de su carrera o de la fecha de su muerte.
El Virrey de Croix, murió en 1786, a edad avanzada. Lo había relevado como Virrey de Nueva España en 1771, Antonio María de Bucareli, Virrey hasta 1779, y bajo cuya sabia administración prosperaron mucho los nuevos asentamientos en Alta California.

 

Una hoja del diario que llevó el gobernador Gaspar de Portolá
de la expedición a la Alta California
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