COSAS QUE NO HACE DAÑO SABER…. Hígado-higo Liver-live

 HIGADO-HIGO     LIVER-LIVE

Los romanos eran dados a la glotonería y a los manjares raros. Un bocadillo muy apreciado eran los hígados de ganso, los hígados eran pequeños, pero alguien descubrió que si se cebaba a los gansos con higos y miel no sólo les crecía mucho el hígado, sino que adquiría un sabor dulzón. Pues bien, el hígado, que en latín se denomina jecus, se presentaba entonces en los banquetes romanos con el nombre de jecus ficatum, de la palabra latina ficus o higo.

Con el tiempo, el adjetivo ficatum o «relleno de higos» fue sustituyendo progresivamente al nombre y el órgano ó víscera pasó a llamarse así: ficatum. Las lenguas romances, como llamamos a las derivadas del latín, tomaron el sustantivo ficatum, y jecus fue relegado al olvido o al repertorio de los que estudian el origen de las palabras y escriben “cosas que no hace daño saber”.

En Castilla el término cambió a fégado durante tiempo, y luego a higado, (sin acento) y así duró por siglos, hasta que por alguna razón se acentuó la palabra y cambió a hígado, que es como hoy la pronunciamos. Hígado, por unos gansos que comían higos…   

El hígado siempre se ha considerado una parte importante del cuerpo tanto en las interpretaciones científicas como en las mágicas. Hasta es posible que antes en lugar de decir “te amo con todo mi corazón” dijeran “te amo con todo mi hígado”.

(Todo sería cuestión de ver si en el paraíso terrenal Adán grabó en los árboles hígados o corazones atravezados con flechas.)

El gran tamaño del hígado —el mayor órgano interno—, su situación, casi en el centro geométrico del cuerpo, y el hecho de que por su gran saturación de vasos sanguíneos y capilares se produce una gran hemorragia al ser herido… todo eso llevó a que desde tiempos muy remotos el hígado representara una parte esencial de la vida, y para algunos el centro mismo de la vida, Así vemos que la palabra inglesa para este órgano es liver, muy relacionada con live, vivir, vida, por lo que sería algo así como “el que da vida…”

En griego es hepar hepatós, de allí hepatitis… Inflamación del hígado…

Nota: Algo parecido al jecus ficatum de los romanos es el platillo francés foie gras (hígado graso), que se hace con el hígado agrandado de gansos o patos que han sido especialmente sobrealimentado. Las aves son cebadas por sonda (alimentación forzada con maíz), aunque, fuera de Francia, en ocasiones se produce foie gras utilizando la alimentación natural.
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Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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