DE MÚSICO, POETA Y LOCO. Quero que me diga…

 Padrecito, quero que me diga,
usté sabe muncho,
yo ya vide el altero de libros
que tiene en su cuarto
y loigo el domingo
cuando habla en el templo
cosas tan bonitas
que a todos nos deja
los ojos cuadraos.
Dígame lo cierto,
padrecito santo,
si los que se mueren
sin ser confesaos
no se van pal cielo
derechito luego
porque los atoran
quen el purgatorio
dizque pa limpiarlos
de no sé que mugres
que deja el pecao.
Dígame si es cierto,
padrecito santo,
porque yo no quero
que la pobre sufra,
si ya aquí en la tierra
ya sufrió rete harto….
Y ya va pa un año
que se jue la probe.
Un año muy largo.
Si usté viera visto
que muerte tan triste,
nomás de acordarme
se me suelta el llanto.
Llevaba tres meses
la pobre sufriendo.
Yo vendí los güeyes,
vendí las coyundas
y vendí el arado,
pero los remedios
no me la curaron.
Y luego que vine
por el siñor cura
me dijo que no iba
que estaba ocupado
y me jui de güelta
corriendo pal rancho,
pero ya la pobre
ya estaba boquiando
y luego al ratito
se quedó muy tiesa
con los ojos blancos…

Dígame si es cierto,
padrecito santo,
si los que se mueren
sin ser confesaos
no se van pal cielo
derechito luego,
si siguen penando.
Yo vendo el jacal
y vendo el caballo,
pa que me le rece
munchas misas grandes
con humo y con velas
pa’ todos los santos,
pa que ya se la lleven pal cielo,
pa que ya la pobre
no siga penando…

Dígame lo cierto,
padrecito santo…

Poesías incompletas del Lic. Vidriera
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Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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Una respuesta a DE MÚSICO, POETA Y LOCO. Quero que me diga…

  1. Jose Luis Casillas Navarro dijo:

    No es cosa tan fácil escribir así, ni hacer las preguntas que vienen aquí. Es harto difícil explicarle al mundo para que él entienda las explicaciones que dicta la fe de algunos creyentes. De todas maneras, vengo a contestar lo que yo comprendo, según lo que creo, respecto al destino de los que se mueren, y no se arrepienten de sus fechorías, tampoco confiesan aquellas acciones que contradijeron lo que ellos creían. Yo hablo de mi fe que rige mi vida, desde que era niño; y, ahora les digo que el cielo está aquí, igual que el infierno. Todo lo forjamos con lo que hagamos, tomando en cuenta lo que pretendamos con nuestras acciones; el bien o el daño que en la vida hagamos a nuestros hermanos,
    Me da mucho gusto que ahora presente esta alternativa para explicarnos entre los lectores que leemo su historia..

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