El Hombre que dio nombre….. Las rocas de Vásquez

Viajando de Boron,donde ahora vivo, a Los Ángeles, donde vivía, ya casi para llegar a Santa Clarita por el freeway 14 anuncian Las Rocas de Vázquez. Se trata del Vasquez Rocks Natural Area Park, un parque de 377 hectáreas situado en las montañas de Sierra Pelona en el norte del condado de Los Ángeles. Se encuentra en la localidad de Agua Dulce, entre los suburbios de Santa Clarita y Palmdale. El área es visible desde la carretera 14 y ha servido como escenario para varias películas.
El nombre les viene a esa rocas por ser un escondite de Tiburcio Vásquez que fue un Aventurero-bandido que se movía a lo largo de California desde 1854 a 1874.
Tiburcio Vásquez nació en 1835 en Monterrey, California, que entonces era México. Tiburcio se hizo famoso por cometer numerosos robos, de ganado, robos a negocios y asaltos en los caminos. Varias veces cayó preso y varias veces escapó. Estuvo implicado en varios asesinatos, aunque él aseguró hasta el final que nunca había matado a alguien. Murió ahorcado por la Ley en San José, CA en 1875
Johnson McCulley, (1883–1958) escritor de novelas del oeste, se inspiró en Tiburcio Vázquez para el personaje del Zorro de sus novelas, apareciendo la primera en 1919.
Igual que el Zorro de la novelas, Tiburcio Vásquez, para unos fue un forajido, para otros un defensor de los californios ante las injusticias de la invasión y conquista de California por los estadounidenses. Así lo indica el hecho de que su nombre se haya guardado no sólo el parque de las rocas, sino en escuelas, Centros de Salud en varias ciudades, etc.
La recompensa que se ofrecía por Tiburcio llegó a los 15 mil dólares, elevada cantidad en ese tiempo. Los alguaciles de los condados de Fresno, Tulare, San Joaquín, Santa Clara y Monterrey organizaron grupos para cazar la banda de Vasquez. Tiburcio fue finalmente capturado en Los Ángeles.

En ese tiempo, Los Ángeles estaba en medio del cambio de un pueblo mexicano a una ciudad americana y Vásquez sirvió como un símbolo de la resistencia a ese cambio.

Pero Vásquez no fue un proscrito ordinario. Fue un bandolero, caballeroso, amable, encantador ante lasl mujeres, tal como el  Zorro de las novelas. Hablaba bien en español e inglés. Guapo, bien vestido y educado, era todo un galán … y fue mujeriego, eso le ganó enemigos y al final, por estar con una amante, fue aprehendido el rancho La Brea.
Mientras estuvo preso en Los Ángeles, Vásquez posó para fotógrafos, firmaba autógrafos y platicaba con los visitantes, muchas eran mujeres que hasta le llevaban flores. Un escritor del teatro de La Merced, cercano a la prisión, rápidamente escribió una obra corta titulada, “La captura de Vásquez”. Tiburció se sintió halagado. Prestó su ropa a los actores principales, y permitió al actor que lo interpretaría que estudiara su personalidad y su voz con el fin de lo representara mejor en el escenario. Se cuenta que el mismo Vásquez se ofreció para unirse al elenco y hacer el mismo su papel, pero el Sheriff se negó a que saliera de su celda de la cárcel. Cuando Vásquez se había recuperado lo suficiente de dos disparos que recibió en la captura, fue trasladado en tren a San Pedro y luego en barco rumbo a San Francisco. Vásquez posteriormente fue juzgado, declarado culpable de asesinato y condenado a muerte.
Tiburcio Vásquez reconoció gran parte de su actividad criminal, pero afirmaba que sus actos estaban justificados debido a las injusticias perpetradas contra los Californios (nativos, Californianos de habla española) en relación con la toma de posesión americana de California. Durante mediados del siglo XIX, los estadounidenses, que habían estado llegando al estado en número creciente, eran vistos como invasores no deseados por la mayoría de la población hispana e indígena de Californio. Los estadounidenses, por el contrario, creían que la conquista de California era parte de su destino manifiesto. Bajo control estadounidense, muchos californianos perdieron porciones de sus tierras a través de medios legales e ilegales. Como los americanos tomaron en sus manos los asuntos políticos del estado, los californianos también perdieron su influencia política. Junto con la pérdida de poder político y económico, muchos californianos sentían que eran maltratados y discriminados por los americanos recién llegados. En medio de este clima volátil, Vásquez se había presentado retratado a sí mismo como un defensor de los californios y para muchos así pasó a la historia… Para otros solo fue un bandido mexicano más.

Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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