Voy con mi hacha… Por dinero baila el perro

 

 

 

Así dice el dicho. “Con dinero, baila el perro”.…Siempre que sea una buena cantidad, porque si es poco, no baila, nomás mueve el rabo…
Se dice también que la fe mueve montañas, pero casi en todos los casos, aparte de la fe, se necesita también una buena inversión de dinero para moverlas. La maquinaria y los trabajadores cuestan, a carretilladas mueves pura… tierrita, poquita.
¿Quién inventaría el dinero? Mmmm…Tuvo que haber sido alguien que no tenía dinero, obviamente. Y todo pudo haber empezado como un juego… como un juego de niños. Muchas de las serias instituciones de esta tecnológica y moderna humanidad empezaron como juegos de niños
En un principio se acostumbraba el trueque… “tú tienes queso y yo tengo pan, te cambio queso por pan”… “Tú tienes aceite yo tengo sal, te doy sal por aceite” “yo tengo flechas y jabalinas, tú tienes carne de venado y jabalí, vamos cambiando”……Y así todos tenían lo que necesitaban a cambio de lo que tenían demás o no necesitaban tanto. Luego vino uno que, por flojo o por vago no tenía nada para intercambiar, pero era ocurrente y vino con el que habían matado un venado y le dio una conchas de mar muy bonitas por un trozo de carne… y así nacieron las primeras monedas que no eran más que símbolos para el intercambio, y podían ser desde conchas, piedras, colmillos de animales, hasta las semillas de cacao que usaban las tribus de Mesoamérica.
En Mesopotamia se usaban metales preciosos como dinero desde hace casi 5mil años. Pero acuñados como monedas (oro, plata, bronce) apenas empezaron hace unos tres mil años…. en Grecia, Egipto, India y China… Apenas hace unos 2mil años que empezaron a hacer redondas las monedas…. Porque ruedan y hacen rodar el mundo.
Luego a alguien (que tampoco tenía ‘dinero’) se le ocurrió inventar el papel-moneda, papelitos con un número que indicaba el valor que se le daba a ese papel, aunque fueran del mismo tamaño y papel, valían por el número que traían pintado. Ese papel estaba respaldado por oro y en cualquier momento se podían cambiar por oro. Fue lo que se llamó ‘patrón oro’.
Luego a medida que aumentaba el número de ‘mensos’, digo, de humanos en la tierra, se cambió el sistema monetario a fiduciario que es el que rige ahora y consiste, como su nombre, derivado del latín fides=fe, lo indica, en tener fe… fe en el dinero y fe en las instituciones que lo manejan. Antes era fe en el oro que respaldaba el papel moneda, ahora es fe en los bancos mundiales que imprimen el dinero y los gobiernos que los respaldan.. y reparten el dinero.
La fe en Dios y en la vida eterna es una, Tal vez fue la fe de niños, pero la verdadera fe que de grandes profesamos fervorosos es la fe en el dinero. Y es la fe universal… y esa fe en el dinero no sólo mueve montañas, mueve el mundo completo… en todas direcciones, pero más en una… en dirección al matadero.
Por dinero baila el perro, decimos significando que por el dinero somos capaces de hacer cosas difíciles y cosas ridículas… Por dinero se hacen las guerras, por dinero se mata y por dinero se traiciona. Por dinero se mantienen y promueven los vicios. Por dinero el hombre se deshumaniza, se vuelve animal, se vuelve lobo para el hombre. Si le preguntamos a la gente qué prefiere: irse al cielo o ser rico, no te extrañe que la mayoría escoja la riqueza. Esa es fe de la buena.
Y pensar que todo pudo haber empezado como un inocente juego, un juego de intercambiar cosas… conchas por flechas y flores por besos, por ejemplo.
Un juego que se volvió serio, se descontroló, lo controlaron y nos controla… Y no sé tú, pero yo no entiendo plenamente cómo funcione el manejo del dinero, de los grandes dineros… Sólo sé que es un juego que todos tenemos que jugar y que, como en los juegos de pelota, el dueño del balón-dinero es el que pone la reglas.
Lo único que nos queda por hacer es jugar inteligentemente. Lo primero es no bailar como el perro para ganar dinero, gánalo honestamente y gástalo prudentemente. Si no lo has aprendido, un día aprenderás que no siempre vale más el que más tiene, ni es más feliz el rico que el pobre.

Pilón.- Antes las cosas se cuidaban, se reparaban, se mantenían… Vivían con uno y se heredaban a los hijos o morían con uno. Hoy se cambian se substituyen se tiran.
Y lo que se dice de las cosas se puede decir de las personas, de las familias de los matrimonios de las amistades…. El desperdicio es un gran mal de la humanidad.

 

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Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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