Voy con mi hacha. ¡¡¡ Pánico!!!

El muchacho fue a pedir la mano de su novia. El futuro suegro lo empezó a investigar. Cuando se dio cuenta del raquítico sueldo que ganaba, le dijo para despedirlo: “Eso no te ajusta ni para el papel del baño de mi hija”. El muchacho se retiró triste, pero al pasar junto a la que era, o fue su novia, no pudo controlarse y le gritó “cagona”
Igualito como me dieron ganas de decirles CAGONAS a los cientos de personas que andaban el otro día en la tienda con sus carritos retacados de papel del baño… ¡Como si el virus les fuera a entrar por el sunfiate!.
Yo ni siquiera iba por papel, pero al ver las largas colas para pagar me salí sin comprar mis avíos. Señal de que poco caso hacemos a la recomendación de estar prevenidos, por vivir en tierra de temblores, por si se da “El grande”… o cualquier otra calamidad.
Yo veo a la gente muy asustada, se nota por las compras…. A no ser que sea truco de las amas de casa para que el viejo le suelte más para los gastos, pero no creo.
Gente, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. El pánico es más contagioso que cualquier virus, y hace cometer muchas tarugadas… Y hace que se cumplan las cosas que temes, que si no temiera no pasarían…. “¡Me voy a morir, me voy a morir!” Y tanto repite y tanto miedo tiene, hasta que se muere…. Que hay que comprar de más porque va a haber desabasto en las tiendas. ¡Pos cómo fregaos no va a haber desabasto!, si compran como contratados. Si todos hicieran compra normales no habría desabasto… Contra los virus hay defensas, contra el pánico la única defensa es la razón, el bien pensar, pero andamos más escasos de eso que del papel del baño.
La humanidad necesitaba una sacudida.- Hace muy poco pasó el Miércoles de ceniza, y muchos que ni a misa van, ese día sí van a que les pongan una cruz de ceniza en la frente. No sé si sigan la tradición, pero antes, al poner la ceniza el oficiante le decía a cada uno: Memento, homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris es latín, y literalmente dice: “Recuerda, hombre, que polvo eres y al polvo volverás”… sin remedio
Si el miércoles de ceniza no sirvió para recordarnos nuestra condición de mortales, a ver si esta pandemia sí lo hace. Nuestro cuerpo es frágil y estamos expuestos de mil manera a la muerte en todo momento. Es para reflexionar y cambiar nuestros modos de vida.
El pánico no ayuda. El pánico no saca lo mejor, saca lo peor de la persona, empezando con el egoísmo. “Háganse a un lado”.
Ha habido epidemias muy mortales, eso que ni qué, pero ésta no parece tanto.
La peste bubónica, 1346-1353, mató entre 50 y 75 millones de personas, el 60% de la población europea. 600 años después, por tiempos de la Primera Guerra Mundial la influenza española, que empezó en una base militar de Kansas, en dos años mató entre 50 y 100 millones de personas en todo el planeta.
El Covid-19 (sin el pánico) no es tan letal como las otras pestes globales. La mayoría de los casos (un 80%) son leves. Cierto, sí puede causar neumonía grave que puede llegar a ser crítica o incluso mortal, pero sólo en un 5 % de los infectados. Hay muchas noticias falsas. Analiza las noticias, si son falsas no te asustes, y si son ciertas, no te asustes más de lo necesario. Debes mantener la calma y seguir las normas de higiene, y ya verás que saldremos adelante de esta pandemia como hemos salido de otras peores.
Ojalá salgamos más fuertes y aprendamos más de nosotros mismos como individuos y como sociedad, que hasta ahorita ha dado más muestras de egoísmo que de solidaridad, pero ya veremos, pa’delante vamos
Cuídate de los oportunistas, de los engañadores, que en estas situaciones siempre hay algunos que tratan de sacar ventaja y abusar del pánico y hasta del dolor de los demás. Acuérdate del vinagre de los cuarto ladrones, que se inventó en tiempos de la peste bubónica, que usaban para no infectarse y robar. De ese vinagre hay muchas recetas, señal de que había muchos bandidos robando a los enfermos, a los muertos y a las casas de los apestados… Hoy también… hoy también hay muchos oportunistas….
Que no cunda el pánico y, sobre todo, no empieces con “Me voy a morir, me voy a morir”, porque te mueres… y como dice un dicho no muy popular: al que de miedo murió, con su caca lo enterraron……….
mmmmmmmmmm ¿será por eso tanto comprar papel del baño?
¡¡¡Salud!!!!! y saludos y hasta la próxima semana

Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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