¿Dónde está el píloro?…VOY CON MI HACHA

En clase de anatomía, así le preguntaron y así contestó un compa de estudios que era medio ocurrente. De eso hace casi 60 años, pero lo seguimos comentando como anécdota. Pero creo yo, que todavía la gran mayoría seguiríamos contestando lo mismo, o tal vez preguntaremos “¿qué fregaos es el píloro?”

Porque la mensa mayoría, lo he dicho y no me cansaré de repetirlo, no tenemos idea clara de cómo está compuesto y cómo funciona nuestro cuerpo, nuestro organismo; cómo se enferma y cómo se cura.  Recibimos el cuerpo en la cuna y lo entregamos en la tumba sin averiguar siquiera lo que traía dentro.

En tiempos antiguos los ricos tenía médicos. Los pobres tenían yerbas medicinales. Los médicos de los ricos les preparaban con las yerbas tés, cocimientos y cataplasmas con que los curaban, y les cobraban. Los pobres se curaban con tés cocimientos y cataplasmas de yerbas… porque no podían pagar médico.

Con el correr de los años, los médicos empezaron a darles nombres raros a los tés, cocimientos y cataplasmas e inventaron meter polvo de yerbas en cápsulas, no porque dieran mejores resultados de salud, pero sí económicos, se vendían y venden caras las cápsulas. Y luego que vieron que el negocio era bueno, les dio por poner algunos de los elementos químicos curativos de las plantas en ungüentos, tabletas y pastillas que se venden aún más caras…. Aunque las yerbas eran, y siguen siendo, más buenas que las cápsulas, pastillas y sustancias inyectadas, poco a poco, a base de publicidad engañosa, bien planeada y bien pagada, la industria farmacéutica controló todo el sistema de enfermedades y curaciones y es parte importante de la ciencia ‘moderna’… y también de la economía mundial, porque, creo yo que después de la industria de las armas la farmacéutica ocupa un buen lugar. Mientras tanto la gente fue olvidando las plantas con las que había curado sus males por miles de años.

Vemos en nuestro mundo moderno que mucha gente tiene fe ciega en la ciencia… La ciencia los deslumbra, los engaña, los encandila.

Esperan mucho de la ciencia, diría que lo esperan todo.  De manera especial en lo que toca a los remedios y medicinas.

Señores, les tengo malas noticias. Eso que llaman ciencia está en pañales, está empezando. Nuestra ciencia es de ayer, anda gateando todavía, no ha aprendido a caminar siquiera, y aun así, muchos se sorprenden con los descubrimientos científicos, que la dichosa ciencia publica con mucho ruido, cuando en la mayoría de los casos no es más que un confirmar que lo que se creía en el pasado era cierto…¡ah, pero ya lo confirmó la ciencia!!!!!!!!

Te voy a dar un consejo que te puede servir, no le tengas tanta confianza a la ciencia. (Aquí entre nos, la ciencia  a veces se vende). Hazle más caso a la experiencia que es vieja y sabia… La ciencia es de hace siglos, la experiencia es de miles y pueque millones de años. (y no se vende). Mira que la ciencia moderna ha cooperado a producimos más enfermedades que medicinas, en un cuento de nunca acabar.

A causa de la ‘interesada’ ciencia, hoy es difícil vivir sanamente, porque lo que consumimos no es sano… ni el agua ni el aire ni los alimentos

Date cuenta que, aunque suene raro, tenemos ciencia pero no tenemos grandes sabios. Los grandes sabios de la humanidad… no eran tan sabios, hubieran hecho un mundo mejor. En estos tiempos tenemos grande deportistas, grandes actores, grandes billonarios, me puedes mencionar muchos, pero cuéntame cinco sabios… uno por cada dedo de tu manopla, dime cinco grandes sabios del mundo…..Urgen sabios verdaderos, no vendedores de falsas esperanzas. Urgen filósofos de la Verdad y teólogos del Dios verdadero, no charlatanes y showman como hay muchos, porque este mundo se volvió un negocio. El dinero manda, la mentira impera, la sabiduría brilla……… ¡por su ausencia!!!

Eso sí te digo: Si vas a esperar una vacuna contra la muerte, ponte cómodo, consigue un cajón con tv e internet porque la espera será larga… muuuy larga… Salud y saludos

Busca libros de Mario Soto Centeno en amazon.com digitales e impresos

Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s