Voy con mi hacha. Buenas familias

Hace unas semanas se organizaron marchas de miles de personas en unas 50 ciudades de México, que dizque en defensa de la familia… y de la vida. Si quieres que sea sincero, y si no quieres también, te diré que a mí no convencen mucho esas marchas. Porque ¿a quién quieren convencer? ¿Qué quieren lograr? ¿Que se sepa que el pueblo está en contra de uniones matrimoniales entre personas del mismo sexo? ¿Que se sepa que el pueblo está contra el aborto? ¿Que se sepa que los marchantes son pura gente buena en contra de la gente mala? Yo creo que para solucionar esos, y otros muchos problemas que aquejan a la sociedad, hay cosas mejores que podemos hacer que marchar amenazantes o provacadores…..

Creo yo que si los miles de personas que marcharon se preocuparan de verdad porque sus familias fueran unidas y ejemplares, bien fundadas en valores morales, y se unieran a miles de familias que no marcharon pero que son unidas y ejemplares, casi con eso bastaría para que el país anduviera mejor. Hasta habría menos abortos, porque nadita me sorprendería que entre los marchantes contra el aborto haya habido padres de esos muy “religiosos”, muy machos y muy estrictos que echan de la casa a la hija que sale embarazada por ser una vergüenza para la familia, pero que apoyan al hijo que mató a algún cristiano. Porque todavía quedan muchos que ven como vergonzoso dar la vida, mientras ven casi con orgullo cuando un hijo acaba una vida.

Los males de la sociedad son consecuencias de la desintegración familiar, son consecuencias de hijos educados en la calle, no de hijos educados en casa de buenas familias. Así que si de veras nos interesa la familia concentrémonos en formar buenas familias, unidas, amantes de la vida y de la humanidad. Los demás bienes vendrán por añadidura a la sociedad, y los males se retirarán sin añadidura.
La labor de inculcar valores a los hijos en la familia es una labor callada, una labor de amor, de entrega, de saber qué es lo importante y qué es lo que sale sobrando cuando de educar a los hijos se trata.
Te voy a contar algo. Hace poco fui a comer a un restaurant de esos que hacen descuento a los viejos cuando traen una tarjetita de una organización para mayores. Le di la tarjeta al paisano cajero que la estaba haciendo de supervisor y le dije bromeando: “creo que con esta tarjeta me hacen 50% de descuento”. Sin inmutarse me contestó: “si eso marca la máquina eso le doy”. Pero no paró allí, siguió hablando de frente, como si ya tuviera preparado lo que me iba a decir…. “dos cosas recuerdo muy bien que me dijo mi padre cuando yo era muy niño: ‘usté es un varocinto y como tal deberá actuar toda su vida, y es un varoncito honrado, por lo que nunca va a decir una mentira en su vida. Y el no mentir es no engañar a nadie de ninguna forma y sobre todo no robar”.
Me dio mi cambio y no pudimos platicar más porque había gente en la fila para pagar, pero me quedé con ganas de hacerle algunas preguntas. Dudo que lo vuelva a ver porque se quedó en su Dennys de Lakewood y yo ya me vine a vivir al desierto de Mojave.
Si a este paisano se le grabó ese consejo de su padre, estoy seguro que no solo fue porque lo haya oído de palabra, sino que lo vio vivo en el ejemplo de su padre que ha de haber sido un hombre honesto y buen padre de familia, de esos que había muchos antes y ahora escasean.. Porque hoy, antes de enseñarle al hijo que sea hombre derecho y cabal, y a la hija que sea una hembra que respete y se dé a respetar, se les motiva a que “progresen”, a que sean personas “exitosas”, cueste lo que cueste. Queriendo dar a entender que lo primero es lo primero, o sea, ganar dinero, mucho dinero para tener una buena vida, porque el éxito en la vida hoy en día no se ve como vivir una vida feliz y tranquila dentro de la honestidad, el amor a la familia y el respeto a todos los demás. Hoy el éxito de mide en el resplandor del dinero y la fama, aunque casi siempre es más el ruido que las nueces y ni el dinero ni la fama producen tanta felicidad como aparentan algunos… La felicidad es fruto de autenticidad, no de apariencias. ¿Me entendiste, atarantado?… Salud y saludos.

El Pilón.- Los que piensan que con marchas se va a componer el mundo y tendremos una sociedad mejor son los mismos que piensan que la guerra nos traerá la verdadera Paz al mundo.
Otro Pilón.-…. la multitud se arremolinaba amenazate, querían linchar a la muchacha que había abortado…. A un lado Elseñor se puso a escribir con una varita en el suelo…  y simplemente le dijo a la multitud: ‘El que se haya preocupado  por defender la vida en todas sus formas; el que se haya preocupado porque todos los humanos tengan una vida digna, que no sufran hambre, guerras, que tengan casa, vestido y sustento dignos y seguros… el que eso hay hecho, que lance la primera piedra……… Todos soltaron las piedras y se fueron  y Elseñor dijo a la muchacha: vete en paz y no quiera pecar más
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