¿Soplo…. o soplado?

Como dijo aquel que dijo: “ahora sí que me creció por andármela jalando”. Conste él lo dijo, no yo, que yo no necesito de “jaladas” para tener buen tamaño… (dime de que presumes…), pero así se dice cuando algo que hicimos o dijimos tiene repercusiones mucho más allá de lo que esperábamos. En mi caso, no vuelvo a hablar de las cosas que platico con mis amigos curas, porque si no me reclaman los curas, me reclaman los cura-dos y esta vez los reclamos fueron más de los curados, que porque dije que les preguntaba a los padrecitos que me dijeran qué había enseñado de nuevo Jesucristo que no hubieran enseñado otros sabios antes que él… Era un simple pregunta no era para que me maltrataran los que leyeron. No sé, (y si sé o sospecho, ¡de sonso lo digo!, viendo las consecuencias) No sé, digo, por qué seremos tan cosquillosos cuando se habla de religión. Hasta cuando alguien critica a esos padrecitos que andan por ahí engañando niños inocentes enseñándoles que al cielo se entra por la puerta de atrás… no falta quien los defienda. Una cosa es que los entiendas y comprendas por alguna deficiencia en la formación humana… y otra cosa que los justifiques y defiendas… ¿que no son muchos ni son todos? Con uno o dos serían “muchos” y sería suficiente para que se hubieran aplicado remedios y medidas más efectivas… y todos sabemos que no han sido ni uno ni dos… Pero ya dije que no iba a hablar de los padrecitos, porque dicen que el que come cura revienta… ¿por dónde se los habrán comido? Yo cuando mucho he oído que se les saltan los ojos, aunque no me consta, no me consta, pero tanto como que revienten, se me hace exagerado…. ni que… son muchas jaladas. Pero ya dije que no iba a hablar de curas ni curados…, aunque he tenido unas pláticas muy buenas con curas, nomás que ya me advierten: “No se te vaya a ocurrir escribir sobre esto que estamos platicando”… Nuestras pláticas siempre son amigables, nos respetamos las opiniones y muchas veces es bueno oír opiniones contrarias para reafirmar uno las propias o corregirlas. Y como casi siempre platicamos saboreando algún licor, pues las pláticas se ponen más sabrosas y amigables, sólo una vez sí se me andaba calentando un padrecito por lo que dije… y muy sin chiste… y sospecho que ya caí en la trampa, porque ahora te tengo que platicarte cómo estuvo el asunto, pero no vayas a andar platicando más adelante, porque luego me echan la inquisición…

Con este compa había pasado la mañana en las tiendas de electrónica, habíamos almorzado y platicado hasta de más y ya lo regresaba a su templo donde estaba de vacaciones. Íbamos comentando más que discutiendo lo difícil que es entender  por qué Dios, siendo buen padre permite tanto sufrimiento y desmadres en el mundo y tantos pleitos tan fieros entre sus hijos, muertes muy trágicas y sufrimiento de inocentes, si uno que no es padre perfecto no puede ver sufrir a sus hijos… ¿cómo permite dios la muerte espantosa de muchos… la muerte en general? A lo mejor a dios el pasa lo que a uno: si ya estás entrado en la “creación” de un muchacho, aunque alguien llegue y te diga que ese muchacho va a tener una trágica muerte o que va a pasar una vida sentado en una silla, o que…. ¡qué difícil es que le saques o te retires! Pues con ese padrecito fue el caso que platicando sobre ese tema, platicando, platicando llegamos a su templo y entramos hablando; yo todavía como que le zacateo al hablar dentro de los templo, nosotros crecimos con la idea de que eran lugares de silencio y respeto y ahora se grita, se aplaude, se canta y se baila… y allí, dentro del templo, se me ocurrió una idea, yo creo que fue inspiración divina y así como apareció en mi mente salió por mi boca, sin pasar por la revisión:

–Oye, pater, y que fuera siendo que no fuéramos creación de la mente de Dios, que fuéramos fruto no de un soplo divino, sino de un soplado divino

–¿Qué quieres decir?

–Sí, que fuera siendo que somos fruto de un pedo de dios y que él ni siquiera se haya dado cuenta que estamos en el mundo… No pude continuar, porque el Pater se puso colorado, colorado. Su cara se llenó de coraje, ira santa,  me tomo del brazo y me fue sacando del templo… ¡¿Cómo fregaos dices eso?!…

Se me hacía mucho coraje para lo que yo había dicho… y hasta me contagió de su coraje.

–Uta, no es para que te enojes, te aseguro que hasta dios se ha de haber reído de la puntada, no es para tanto… tiene más sentido del humor dios que tú…

Lo demás que pensé no se lo dije a mi amigo el padrecito… ¡Cómo le iba a decir que El Big Bang tomaría un nuevo sentido! O el big bang fue silencioso, o el soplo fue tronado…y otras cosas que se me vinieron como inspiradas por… ¿sería por el diablo?..  Cómo le iba a decir más, si con lo que le dije duró tiempo para calmarse y volver a la amistad de antes, aunque ya no le tengo la misma confianza, no heredó nada del sentido del humor divino.

Entre más lo pienso, más me convenzo de que podría ser… ya que nos comportamos más como fruto de un soplado y no de un soplo. Por lo menos unos a otros los humanos nos tratamos como mierda y no como hijos de Dios ¿a poco no?…   Nos peleamos por que los otros no creen en nuestro dios. Hasta hace unos cuantos años vimos que el cielo era muy grande y aceptamos que también podrían entrar los que no creyeran en nuestro dios, con tal que no lo maltrataran ni hablaran mal de él. Todo parece indicar que la movida fue política más que filosófica, más de los dientes para afuera que de corazón y no sé si a la hora de la verdad los dejen entrar al cielo.

Vivimos separados en el mundo… budistas hindues y otros istas en el oriente; musulmanes en el oriente medio, y los cristianos en occidente… Acá en nuestro medio de ciudades americanas,  dicen que estamos en una caldo, en una revoltura,  en una olla, (melting pot, creo que le dicen) y bien puedes tener tu casa y vivir entre un musulmán, un budista un protestante y un católico… Podemos vivir y convivir como buenos vecinos, mientras no llegue alguien y nos aviente un hueso, porque empieza el pleito… de cualquier modo tendemos a vivir en barrios separados, los católicos en santa maría, los protestantes en cucamonga, los musulmanes en casdelamadre y los judíos en santa maría y todo el mundo… Separados estamos bien, porque juntos no nos soportamos los hijos de dios…. y menos los nietos de Abraham, por eso creo más en mi teoría: no parecemos ser creación de un soplo de dios, sino de un soplado de dios, soplado divino, pero soplado al fin…..

Pilón: Jesús dijo: “Yo soy el camino”… nunca dijo nada de los “retenes” y casetas de cobro… ¿o sí?.. eso fue invención de las santas intituciones…

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Acerca de licvidriera

Leo, medito, escribo, vivo y escribo en la eternidad
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Una respuesta a ¿Soplo…. o soplado?

  1. MIGUEL QUIJADA dijo:

    JAJAJAJAJAJAJAJA MUY BUENO, SALUDOS MI LIC

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